Caso práctico de aplicación BIM en la redacción de proyectos

Aún hoy en día, hablar de aplicar el BIM en la redacción de nuestros proyectos puede parecernos algo excesivo. Ello se debe a que se tiende a asociar el uso de este método de trabajo a los grandes proyectos y que su aplicación en proyectos de menor superficie o presupuesto no es rentable.

Sin embargo, es todo lo contrario. Actualmente, la realización de proyectos realizados en BIM no depende en absoluto del tamaño o complejidad del mismo para poder apreciar los beneficios que podemos obtener en su redacción.

Un claro ejemplo de ello es el encargo recibido en JMP360, por parte de uno de nuestros clientes, y que de haberse realizado en un entorno BIM, hubiese supuesto un claro ahorro de trabajo, tiempo y por consiguiente de los costes de realización del proyecto.

El trabajo que se nos ha encargado consiste en la medición del proyecto reformado, de una promoción de cuatro edificios plurifamiliares, cuyo proyecto inicial, al igual que otros muchos, comenzó a elaborarse con anterioridad a la crisis que durante estos años ha venido afectando al sector de la construcción, quedando paralizado durante años.

En su momento, dicho proyecto fue redactado y elaborado mediante CAD 2D, en formato DWG. Al proceder a retomar la ejecución del proyecto, se han tenido que realizar modificaciones, dado que las circunstancias actuales, tanto las referidas a las necesidades del mercado de la vivienda como a la adaptación del mismo a la normativa vigente y su cumplimiento del Código Técnico, así lo exigen.

Como hemos indicado, tanto la planimetría como la documentación que componen dicho proyecto, fueron realizadas en su momento en documentos independientes los unos de los otros, sin posibilidad de interacción entre ellos. Dadas estas circunstancias, se ha optado por realizar el reformado del mismo de igual manera, con la intención de aprovechar al máximo la documentación anterior ya existente.

Al recibir el encargo de realizar la medición del proyecto reformado, nos encontramos ante una labor ya hecha en gran parte en su momento, pero que hay que repasar, descontar lo modificado y añadir lo nuevo. Todo ello con el cuidado de no caer en el error de confundir las fases de nuevo o modificado y, además, midiendo mediante la creación de polilineas, diferentes capas y filtros y recurriendo al conteo manual de aquellos elementos unitarios.

Este hecho, muy común en la elaboración y desarrollo de nuestros proyectos, sería muy diferente si al hacer el reformado, hubiésemos partido de la base de un proyecto modelado mediante cualquiera de los distintos programas que existen en la actualidad, en nuestro caso mediante REVIT.

Teniendo en cuenta que cada muro, forjado, partición o cualquier otro elemento que compone nuestro proyecto, quedaría parametrizado desde un principio, mediante su descripción, notas clave, etc.., y a su vez cada uno de estos elementos, y a través del PLUGGIN de Arquimedes para mediciones, quedaría enlazado con su partida de obra especifica en nuestra medición, de modo que cada elemento quede vinculado entre nuestro modelo en REVIT nuestra medición en ARQUÍMEDES.

De esta manera, a la hora de realizar el reformado, tal y como ha ocurrido en este caso, una vez hechas las modificaciones correspondientes en el modelo, procederíamos a actualizar la medición de forma automática. Ello a excepción de alguna nueva partida que se hubiese debido de incluir, obteniendo así las mediciones corregidas y actualizadas, sin un mayor empleo de tiempo y sin el consiguiente aumento de costes.

Este ejemplo nos muestra cómo la aplicación del BIM en cualquier proyecto nos resulta rentable.

¿Qué pensáis al respecto, compartís nuestra opinión? ¡Estaremos encantados de que nos expongáis vuestras ideas!

#JMP36